CULTURA: El deber votar

Más allá de cumplir con marcar una simple papeleta, votar es nuestra oportunidad de hacer escuchar nuestra voz como ciudadanos, de hacer valer una democracia. El voto es tener la libertad de elegir y de ser elegidos. Más allá de un derecho, es un deber cívico y el no ejercer tu derecho al voto es inconcebible.

Antes de elegir a un representante debemos darnos a la tarea de conocer sus intenciones para con la sociedad, de conocer a fondo sus propuestas, las cuales deben ser útiles para lograr un bien en común con nosotros como ciudadanía.

No vendamos nuestro voto por promesas vanas e incentivos materiales. Hagamos un acto de conciencia y no permitamos ser manipulados por lo que los medios de comunicación nos enseñan con un trasfondo plagado de intereses políticos. Como ciudadanos mexicanos tenemos la obligación de estar más y mejor informados, y de no fungir como parte una guerra sucia (fomentando la política como si se tratase de un programa de espectáculos).

Vivir en una ciudad productiva, despierta y en armonía no depende solamente del acto de acudir a votar, es un reto de todos los días. Tenemos que dejar de fomentar las malas prácticas que poco a poco han ido destruyendo los valores de la sociedad en que vivimos y saber que toda acción tiene su reacción, y no pensar que si nadie nos ve (ej. tirar basura, ofrecer una “mordida”, hacer prejuicios, robar) no tiene ninguna impacto en nuestra comunidad, pues lo uno que conseguimos es engañarnos a nosotros mismos.

No es negociable observar las problemáticas que nos conciernen a toda una sociedad desde lejos, esperando a que hagan el cambio por nosotros simplemente con haber elegir a tal o cual candidato. El cambio verdadero debe ser resultado de un trabajo paralelo entre ciudadano y gobernante.

Si bien vivimos en un país en dónde la corrupción, la violencia y la impunidad están a la orden del día, no debemos bajar los brazos y pensar que nada puede mejorarse y que nada podemos lograr cambiar. Seamos capaces de formar nuestro propio juicio y en base a ello decidir quién puede aportarnos más como gobernante.

Tenemos que creer que el voto de cada uno de nosotros tiene el mismo peso y que nuestra participación si hace la diferencia. De no estar convencido de ningún candidato, es mejor anular tu voto, que no votar. Si no votamos estaríamos dejando que otros tomen las decisiones por nosotros, por lo tanto si no votamos, dejamos de ser libres.

   

2 comments

  1. David 6 May, 2015 at 23:23 Reply

    Excelente análisis crítico sobre el voto pero creo que olvidaste una parte importante en la cual, muchas de las veces, los ciudadanos por pensamientos mediocres sobre que nunca va a ganar el de las mejores propuestas, que si el PRI, que si el PAN…etc. Dejamos a nuestros pensamientos guiar nuestra decisión. Citando un ejemplo seria el caso de Cuadri, el mejor candidato en el peor partido, mucha gente decía “va a perder, es el mejor pero va a perder”, solo quiero dejar un mensaje con esto, hazte escuchar con tu voto, no seas cómplice del el.mal trato de la democracia. Por último los invito a leer las propuestas del candidato Fernando Elizondo y a ver su carrera política, como recomendación.

    • TRUTH Mexico 10 May, 2015 at 16:05 Reply

      Muchas gracias por tus palabras! tu opinión y la de todos siempre será lo que forma esta web, te invitamos a seguir enviando tus comentarios y seguirnos en nuestras redes @truthnetmedia

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