HISTORIAS: ¿Existen los milagros? | Por: Irene Aguirre

El viernes en la noche fuimos al cine mi princesa y yo; la película nos encantó a las dos pero lo que realmente me llegó como un mensaje de Dios que aunque lo he visto durante muchos años esta vez me pegó más que nunca, me refiero a los cortos de las películas por venir... Especialmente una llamada "Miracles from Heaven".

Obviamente se trata de un milagro; una niña diagnosticada con un desorden digestivo y milagrosamente es sanada después de sufrir un accidente.

Esa noche me llegó el mensaje en una manera especial para confirmar lo que ya estaba muy claro en mi cabeza pero esta vez lo vino a iluminar.

Existen muchas palabras, acciones y experiencias que muchas veces de tanto escucharlas se convierten en ordinarias, hasta cierto punto llegan a perder el verdadero sentido del significado. En esta ocasión me refiero principalmente a la palabra "milagro". Si buscamos en Google encontramos una infinidad de definiciones y todas varían según quién lo está definiendo; ateos, científicos, psicólogos, etcétera.

Pero para quienes realmente tenemos una Fe inquebrantable está sin lugar a dudas es la mejor explicación; (sacado literalmente de Google)...

Un milagro es una situación, un fenómeno o una acción que no puede explicarse a partir de los principios naturales y que, por lo tanto, es imputado a la participación de una entidad divina.

Para nosotros que realmente creemos en Dios el estar vivos ya es un milagro; cuando nace una criatura nueva, desde un ser humano, hasta un cachorrito ya estamos presenciando el milagro de la vida, cuando vemos la infinidad del mar y extraordinaria naturaleza que existe en cada rincón del universo...

Pero que hay de todas esas situaciones que a través de libros, películas y anécdotas te das cuenta que realmente no existe una explicación. Cuando a través de diferentes medios nos transmiten los milagros sucedidos en muchas y privilegiadas personas nos llenan de emoción, de Fe, de lagrimas y nos conmueven hasta lo más profundo de nuestro cuerpo y sentimientos.

Lo he visto así de muchas maneras, pero ese Viernes por la noche en especial me hizo volver a valorarlo y hoy aún más. mo agradecerle a Dios cuando te das cuenta de que tienes el privilegio de ser testigo y evidencia pura a través de un hijo que está viviendo en carne propia un milagro.

Hace algunos años escribí un libro que jamás publiqué sobre la vida de mi hija y el privilegio tan enorme que es el de vivir con un ángel.

Su historia es tan larga e increíble que fue lo que realmente me motivó y me llevó a escribir un libro.

Sin embargo quiero tratar de ser breve.

Mi hija nació con una extraña deformación de su cerebro donde solo uno de cada 100,000 niños Image-1sobreviven a esta enfermedad; con corta expectativa de vida, además tiene hidrocefalia; y a los 3 años tuvo su primer convulsión (epilepsia).

Toda esta situación médica la ha llevada a un sin número de cirugías, desde la cabeza, ojos, espalda, crisis epilépticas que la llevaron casi al punto de la muerte. Juntas hemos recorrido pasillos de hospitales, innumerables citas médicas, noches, semanas y hasta meses internada y un sin fin de complicaciones a través de su corta pero intensa  vida.

En el 2009 tuvo una falla en la válvula que tiene en el cerebro, que la llevó prácticamente a la muerte. Como madre y como ser humano no tengo ni siquiera las palabras para describir el dolor inimaginable que experimenté al ver a mi hija morir. Durante 3 minutos lucharon por resucitarla hasta que la regresaron a la vida; contra todo pronóstico médico, con sacerdotes dándole los santos óleos y con un sin número de situaciones que no hacían nada más que orillarla a la muerte, ella como toda una guerrera se aferró a la vida y yo a ella.

Image-2Un sacerdote me decía; mírala como esta, ya no te aferres, déjala ir, entregársela al Señor y dale gracias que te la prestó por 13 años, ¡yo no pude! Nunca tuve el valor de decir Señor aquí está... Sentía que me moría con ella y en esa agonía le supliqué a Dios me la dejara vivir.

Entubada y dependiendo de máquinas para respirar, llena de cables y tubos por todos lados; los médicos me dijeron que si lograba sobrevivir iba a ser un vegetal. 

Mi Jessy con Dios confirmaron una vez más que ¡LOS MILAGROS EXISTEN! Contra todo pronóstico y con asombro aún del mismo personal médico, ni la ciencia ni la misma naturaleza pueden ni podrán explicar un hecho como este.

 Dos meses después salió como toda una guerrera, con esa sonrisa y alegría que contagia a quien se encuentra a su lado.

En verano la llevaron al Instituto Nacional de Salud en Washington, DC, ya que el médico alemán Dr. Muenke, investigador de la holoprocencefalia durante muchísimos años no encuentra la razón de que mi hija tenga el progreso hasta hoy logrado a pesar de su diagnóstico.

Hoy le realizaron como hace dos años un electroencefalograma para ver la posibilidad de reducirle los medicamentos que toma para la Image-3epilepsia, ya que tiene 10 años de no sufrir una sola crisis. Sin embargo el doctor una vez más me dijo que no hay forma de quitar o reducir los medicamentos; los resultados son sumamente anormales mostrando una gran actividad epiléptica en su cerebro.

Entonces me pregunto yo; como es posible que esta criaturita que ha pasado por tanto pueda estar tan bien y tan feliz.

Dependiendo de una silla de ruedas ella es feliz; no quiere caminar por que sin la capacidad de hacerlo es simplemente feliz, no puede hablar, pero busca las maneras más graciosas de expresar sus necesidades, gustos y alegrías, pero sobre todo amor.

Me gustan los libros y películas sobre "Los Milagros de Dios", ¡claro! Y más aún cuando los presentan de una manera tan hermosa y conmovedora como la magia del cine, con efectos y música que te llegan al corazón.

Pero me gusta aún más nuestra propia historia, ser testigo directo y sentirme totalmente privilegiada de saber que Dios me escogió para poner a mi cuidado a uno de sus ángeles más hermosos y especiales que estoy segura la mandó simplemente para demostrar por medio de ella que los milagros si EXISTEN, así  como muchos otros angelitos más que se encuentran entre nosotros alrededor del mundo.

Simplemente no existe explicación alguna; ver todo lo que ha pasado y todo lo que en estos momentos pasa en su cerebro bajo un constante riesgo de sufrir una gran crisis epiléptica, ella sin enterarse ni de su condición, ni de lo que realmente refleja; un milagro sobre ruedas...

Image-4


Por: Irene Aguirre




   

Leave a Reply