Herramientas universales | TRUTH México

En tiempos de confusión y duda, una de las estrategias más eficaces que podemos utilizar consiste en regresar a aquellos valores que la experiencia humana ha confirmado como indispensables para el progreso individual del ser humano en el día a día; las virtudes.

Te recordamos algunas de estas herramientas universales cuyo aprendizaje es importante para conseguir progresar adecuadamente, ya que nada es posible sin esa buena energía; gracias a ella funciona el cuerpo, la mente y el sistema emocional la esencia nunca se pierde, solo varía la fragancia. Aquí te las compartimos:

ALEGRÍA: Se trata de la capacidad de percibir la vida desde la perspectiva del privilegio y la celebración. Esta virtud posee una de las más fuertes capacidades de transformación, tanto propia como del entorno, y es el vehículo indispensable donde se manifiesta la inocencia.

CONCIENCIA: Se refiere a la capacidad de darse cuenta, asimismo, al resultado de percibir el mundo y percibirse, con total transparencia y sin la distorsión de las creencias, opiniones, prejuicios, emociones, sentimientos, deseos, proyecciones, expectativas, o del propio ego.

CORAJE: Se trata de la capacidad de reencontrar la fuente de energía inagotable que nos hace posible iniciar o reiniciar una tarea, o levantarnos después de un revés de la vida, desde el convencimiento de que todo obstáculo es por su propia naturaleza, salvable y necesario para el aprendizaje, y todo dolor, transitorio.

ESPERANZA: Es la capacidad de percibir que todo lo creado tiende a un estado de perfección y que por tanto, a pesar de que en determinados momentos el proceso se manifieste desde el caos, la confusión o incluso el dolor, el resultado último siempre se dirige hacia plenitud.

GENEROSIDAD: Es la capacidad de percibir la abundancia desde la perspectiva de la alegría y el abandono. Su fuente es la inocencia y desde ella se alcanza la comprensión de lo suficiente y lo necesario.

HONRADEZ: Permite comprender y vivir la vida desde la perspectiva de que jamás se debe perseguir conscientemente un beneficio propio que signifique detrimento o perjuicio de nadie.

HUMILDAD: Virtud por la cual se puede alcanzar el anonimato a partir de un proceso de dilución en la vida e identificación con la totalidad. Se alcanza sustrayendo lentamente al ego su protagonismo.

PACIENCIA: Virtud de valorar y comprender el factor correcto del tiempo y su capacidad de actuar de un modo preciso sobre las personas y las situaciones. Permite conocer el momento exacto para cada acción y lograr que ésta sea altamente eficaz.

PERDÓN: Gracias a él, una persona es capaz de curarse una herida infligida por el curso de la vida, por otra persona o por uno mismo, tanto si esta herida fue real, es decir, producto de los desconocidos mecanismos de la vida.

SENCILLEZ: Virtud por la cual una persona empieza a comprender el lenguaje oculto de la vida y descubre que cuanto más complejo es el ego, más sofisticadas son las creencias, y cuanto más fuerte es la demanda de experiencias y deseos, más apartada se encuentra la realidad.

LIBERTAD: Ésta sólo puede enfrentarse desde la perspectiva de la aspiración más sincera. A partir de este punto, sus códigos de acceso se refieren a los aspectos más inmediatos, las creencias que representan al ser humano; por eso, sólo se puede acceder a la libertad desde la más absoluta sinceridad con uno mismo.

RESPONSABILIDAD: Se trata de la toma de conciencia respeto a asumir, sin mérito ni culpas, el resultado de nuestras acciones sin involucrar en ellas a los demás.

SINCERIDAD: Se trata de la capacidad de expresar, sin las interferencias del miedo, deseos y expectativas no manifestados, todo aquello que brota de la naturaleza real del individuo.

SOBRIEDAD: Desde la sobriedad, se alcanza la maestría en el manejo adecuado de los recursos, evitando tanto los excesos Virtud por la cual una persona empieza a darse cuenta de cuáles son sus necesidades reales y que van, por tanto, alineadas a su bienestar

DESAPEGO: Esta virtud se refiere al hecho de vivir y comprender de un modo profundo y real que no poseemos nada ni a nadie, y que nada ni nadie nos posee. Un paso más se alcanza cuando por fin se comprende que, en realidad, no hay nada que esté en nuestras manos, y que no estamos en manos de nadie.

Así que como se menciona en la literatura del Krsna:

Todo esfuerzo está cubierto por alguna clase de falta, tal como el fuego está cubierto por el humo. Por lo tanto, uno no debe abandonar el trabajo emergente de su naturaleza incluso si dicho trabajo está lleno de faltas

Deja a un lado tus días de hater y no te debilites por el humo que pueda opacar tu llama.

Muy buen vibra en este inicio de semana.


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