Mi mamá tiene Alzheimer | Por: Imelda Dávila

Mi Madre luchó en todo momento por sus hijos, fue una mujer fuerte, trabajadora y con enorme sentido del humor. Me enseñó a caminar, me cobijó cuando sentí frío, me abrazó cuando tuve miedo y me dio los mejores consejos. Aunque ella ya olvidó lo maravillosa que era. La extraño, pero su enfermedad es irreversible.

Ahora ya no sabe bañarse sola, no se acuerda si ya comió, ni donde vive. Pero no importa, nada de eso la define como ser humano. Lo que la hace humana es su capacidad de sentir y de vivir. Hoy por hoy, no hay cura y no sé si a los científicos les importe encontrarla. Por ahora su mejor medicina es estar rodeada de sus hijos y en ocasiones de algunos nietos que le llevan una flor. Ya que es lo que ella siempre le gustó y las cultivó mientas pudo. Pues ella siempre dijo que las flores se las regaláramos en vida y no cuando ella ya no  percibiera su aroma. Que paradójico es el destino, ella decía “Dios nos dio los recuerdos para que cultivemos flores en el invierno de nuestras vidas”

Ella es un ser especial y cada vez que tengo oportunidad le demuestro cuanto la amo. Antes me preguntaba cómo iba a enfrentar ésta situación y todos los días lloraba, me causaba mucho dolor ver que ella ya no podía tener una conversación conmigo, ahora controlo más mis emociones y disfruto tenerla cerca a pesar de ese demonio que se ha interpuesto entre nosotras, ALZHEIMER, no me rendiré y a pesar de cualquier obstáculo, estaré con ella hasta el último aliento de su existencia.

fegEstoy orgullosa de tener a mi madre y  poder darle un beso, ver la sonrisa que ella dibuja en sus labios cuando me ve, abrazarla muy fuerte antes que físicamente se aleje de mi para siempre. Ella fue el mejor capitán del barco y yo le ayudaré con el timón, por más peligrosa que esté la tempestad, seré tan fuerte como ella me enseñó.

Por: Imelda Dávila Balderas

   

Leave a Reply