Altagracia Martínez: Profesional e Indígena | TRUTH México

800Su nombre es Altagracia Martínez recién egresada de la maestría en Derechos Humanos y Educación para la Paz en Costa Rica y proviene de una comunidad indígena llamada “triqui”. Los triquis son un pueblo indígena que se sitúan al noroeste del Estado de Oaxaca, y ella es la primera en alcanzar el grado de maestría en su comunidad.

“Existe una estructura en la que tu como mujer evidentemente te preparas, y si terminas la secundaria puedes elegir casarte y formar tu familia, esa es la idea que predomina en la comunidad, no obstante; en los últimos años son muchas jóvenes las que han podido romper esa estructura, no de forma impositiva, pero sí de poder hablarlo con su familia, sobre lo importante que es el estudio en estos tiempos.”

La mayoría de las comunidades triquis cuenta con escuelas de nivel básico, todas de carácter público y bilingüe, proporcionado por el gobierno mexicano mediante la Secretaría de Educación Pública, tales como:

Educación inicial indígena.

Escuela preescolar.

Escuela primaria bilingüe.

Mujeres-de-San-Miguel-CopalaAlgunos pueblos cuentan también con escuelas secundarias o telesecundarias, otras tantas tienen escuelas de nivel media superior. Hay algunos barrios o rancherías donde solo habitan uno o dos familias y en las que no hay escuelas, los niños acuden a las escuelas de los pueblos más cercanos.

“Es muy triste cuando alguien quiere estudiar y no tiene la posibilidad de salirse de la comunidad”

“A raíz de un conflicto que suscitó en San Juan Cópala mi familia fue desplazada por la violencia que se vivía en el 2006 a la ciudad de México. Llegue a la ciudad después de haber terminado mi preparatoria y  me encuentro con un gran dilema de no poder entender el conflicto que estaba pasando mi comunidad y decidí estudiar Ciencia Política y Administración Urbana en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México y ahí fue donde empecé a comprender como funcionan los partidos políticos en el País, y mucho más importante en mi comunidad.”

“Posterior a eso, decidí estudiar Derechos Humanos y educación para la paz, porque me parece que siempre nos han dicho que tenemos de vivir en paz pero nunca nos explican cómo. ¿Cómo entablar las relaciones? ¿Cómo entablar el diálogo?”

Altagracia nos explica que su decisión ha sido conservar sus tradiciones y llevar su vestimenta con orgullo, para que la cultura indígena no se borre del mapa. Se le ha preguntado sobre el conflicto que existe en una metrópolis que discrimina mucho a los pueblos indígenas y contestó: "Los triquis no hacemos nada para que el otro deje de ser el otro y pueda ser igual a nosotros"

“Estoy trabajando en la Dirección General de Equidad para Comunidades y Pueblos Indígenas, en donde estoy colaborando en el área de Mujer Indígena, y me encanta poder conocer a mujeres indígenas que radicamos en la ciudad de México, conocer también el trabajo o contexto en el que nos estamos desenvolviendo, con la finalidad de poder entablar nuevas formas de vida que no sean tan violentas, pues no tenemos que ser vendedoras ambulantes o trabajadoras domésticas”

 

“Esa carga que existe de: “Yo soy TRIQUI",

- "¡AH!, ¿Entonces eres de un pueblo muy conflictivo?"

- si, si soy TRIQUI, pero no soy una asesina.”

ntx-copala-agresiones




   

Leave a Reply