Rescates a medias | TRUTH México

 “Aseguran tigre de Bengala”, fue lo único que mi cerebro retuvo, y el titular que me sacó del fastidio del tráfico. No algo bueno, pues terminó por convertirse en un fastidio que no ha cesado desde hace tres días.

El domingo pasado elementos de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) rescataron un tigre de Bengala y una llama en un rancho de la Ciudad de México. Según el reporte, a la persona que los tenía se le fueron retirados debido a que no contaba con un permiso de legalidad y porque se detectaron “faltas al trato digno y respetuoso”.

Me reí. Me reí más de una vez.

¿Cuántas menciones honoríficas recibiría la PROFEPA si se hiciera noticia individual al rescate de cada uno de los animales que presentan “faltas al trato digno y respetuoso” en nuestra ciudad? Independientemente de la ciudad que sea, encontraremos una gran cantidad de casos.

Me resulta incoherente alzar las palmas frente a estos rescates, siendo que hay animales que viven en iguales o peores condiciones en el zoológico. O en el circo. También en tiendas de mascotas.  ¿Por qué no son rescatados?

¿Cuál es la diferencia? Claro, es que eso es redituable y legal.

No es la primera ocasión en que sucede una situación como la del domingo. Ya han sido muchas veces en que la procuraduría asegura algún animal en condiciones deplorables. Tan sólo en lo que va del año, ya se reportaron más de 20 rescates: tigres, cocodrilos, águilas, tortugas, osos…

Hasta donde sé, los animales en el zoológico, en el circo y en tiendas de mascotas sobreviven en jaulas que apenas les permiten moverse. Escasamente reciben alimento, que por cierto, termina por contaminase con sus propios excrementos, y el trato que les dan no está ni cerca del adecuado

Cuando un animal se encuentra en situaciones como las antes descritas, llega a presentar conductas de estereotipia: el más claro indicador de un bienestar absolutamente deficiente. Al igual que el tigre de Bengala de esta historia, los animales en cautiverio presentan comportamientos obsesivos, repetitivos y sin motivo aparente. Consecuentemente, es fácil que lleguen a hacerse daño, como morderse o golpearse.

Por más que nos hayamos reído de Mc Dinero, él tiene razón “el dinero es dinero”.  El hombre que mantenía en su poder al  tigre y a la llama sólo iría a obtener ganancias para él. Diferente sucede en el Zoológico de Chapultepec, o el Circo Atayde Hermanos, o la Jungla de Timo. Curioso, ¿no?

No clausuraron +kota a pesar de la polémica del año pasado, cuando dos de sus empleados fueron videograbados al golpear a dos perros y un hámster.  De la misma manera que no pasó nada cuando vi un avestruz cuyo cuello se doblaba para caber en su cárcel de metal.

¿Cuántos billetes hacen falta para que el ave salga de la tienda con una correa atada a su cuerpo? Imagino la escena. Patético.

Me río. Me río de impotencia porque me doy cuenta que está bien difícil cambiar algo cuando hay dinero de por medio.

¡Ah!, pero hace unas horas rescataron un cachorro de ocelote. Gracias.


Por: Dalia Gutiérrez

   

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